13/8/2026 - La administración del presidente Donald Trump ha tomado medidas para desmantelar de forma paulatina el Estatus de Protección Temporal (TPS), un programa humanitario creado a dinales de los años 90 que resguarda a extranjeros de la deportación y les concede permisos de trabajo legal en Estados Unidos.
La administración Trump ha tomado medidas para cancelar el TPS a un total de 13 países, afectando a más de un millón de beneficiarios que contaban con este amparo. De estos 13, dos mantienen batalla legal en las cortes.
Bajo el argumento del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de que las condiciones que motivaron las emergencias en estos países ya han cesado —y de que mantener los permisos actúa como un "efecto imán" para la migración irregular—, más de un millón de personas de diversas nacionalidades enfrentan el riesgo inminente de perder su estatus legal.
Países afectados por el fin o suspensión del TPS
Tras recientes fallos judiciales, incluyendo pronunciamientos clave de la Corte Suprema que respaldaron la discrecionalidad del Ejecutivo para cancelar designaciones, la lista de naciones cuya protección ha sido revocada o puesta en proceso de terminación abarca varios continentes.
Un freno en las cortes y un futuro incierto
La cancelación masiva del TPS no ha estado libre de batallas legales. Organizaciones defensoras de los derechos civiles como la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) y la Alianza Nacional TPS han presentado múltiples demandas alegando violaciones procesales y perjuicios irreparables para familias asentadas durante décadas en EE.UU.
Sin embargo, las resoluciones judiciales más recientes le han otorgado al gobierno vía libre para finalizar las protecciones de la gran mayoría de estas naciones. Para cientos de miles de trabajadores e integrantes de familias mixtas (muchos con hijos nacidos en EE. UU.), la decisión deja solo dos opciones: encontrar un alivio migratorio alternativo o enfrentar la deportación.

