2/8/2026 - Durante las últimas semanas se ha dado una ola de aparentes “suicidios” en distintos puntos de El Salvador; muchos de ello, que fueron invisibilizados por toda la propaganda que se dirige desde la misma Casa Presidencial y su discurso de "otro mes sin homicidios".
Surge la pregunta: ¿derán verdaderamente suicidios o habrá intervención directa o indirectamente una segunda o más personas?.
En todo caso la Policía Nacional Civil (PNC) y la Fiscalía General de la República (FGR) deberian investigar a profundidad, por supuesto que se requiere voluntad de parte del gobierno de esclarecer plenamente cada hecho; que en el contexto que se vive “el cero homicidios”, se ve dificil que lo hagan, porque si se determina que algunos de estos fueron homicidios o asesinato de mujeres, éste pasaría a formar parte de esa estadistica y quebraría la narrativa del gobierno.
Se necesita más sentido de Humanidad. Hay casos que las mismas familias no creen que haya sido autoatentado, porque no hubo ninguna alerta previa, no señales sospechosas.
El Estado es según la Constitución el garante de la proteccíon de la vida de sus habitantes. Así que deben investigar cada hecho no importando la primera impresión de las escenas. Si fueran suicidios , entonces se debe poner atencion al fenomeno à fin de evitar estas tragedias.
Uno de los principales obstáculos para dimensionar el fenómeno radica en la reserva de información impuesta sobre las estadísticas de medicina legal y del sistema penitenciario. Al no publicarse desglose de autopsias ni informes detallados sobre causas de muerte en hospitales o penales, resulta complejo para la ciudadanía y la prensa verificar la cifra real de fallecimientos no naturales.
A diferencia de administraciones anteriores donde las muertes autoinfligidas y las muertes en prisión eran sujetas a auditoría pública, el marco actual cataloga gran parte de estos expedientes como información "reservada".
