5/8/2026 - El reportaje "Las Dos Caras de Bukele", emitido el domingo 2 de agosto por N+ Univision Investiga, no solo expone las contradicciones del presidente salvadoreño: revela el costo real de su popularidad. Conducido por Ilia Calderón y producido en colaboración con El Faro, el documental presenta evidencia contundente de que la seguridad que celebra el mundo no es fruto de una guerra contra las pandillas, sino de **acuerdos secretos con ellas** que ahora el gobierno de Donald Trump parece decidido a ocultar.
Los pactos que nunca existieron (hasta que sí)
El corazón del reportaje late en los testimonios de **dos exlíderes de la MS-13** que, por primera vez, describen con detalle los pactos entre el gobierno de Bukele y la estructura criminal. Según estas fuentes, el acuerdo operó en dos ejes: electoral y de violencia. A cambio de reducir los homicidios que avergonzaban internacionalmente al país, el gobierno ofrecería beneficios a los líderes encarcelados y apoyo político velado.
Esta no es una acusación nueva, pero el reportaje de Univision la documenta con una profundidad inédita. La investigación reconstruye cómo, mientras Bukele posaba como el verdugo de las pandillas ante las cámaras, sus funcionarios negociaban en la penumbra con quienes supuestamente combatían.
Operación Vulcan: La investigación que Bukele temía
Para entender la magnitud del encubrimiento, el reportaje examina la **Joint Task Force Vulcan** (Fuerza Conjunta de Tarea Vulcan), un equipo multiagencias creado en 2019 a petición del propio Trump durante su primer mandato. Durante casi seis años, Vulcan —integrada por el FBI, la DEA y el Departamento de Seguridad Nacional— invirtió millones de dólares de los contribuyentes estadounidenses en una ofensiva sin precedentes contra la MS-13.
Los logros de Vulcan fueron sustanciales: documentaron asesinatos múltiples, extorsión internacional, conexiones políticas y hasta un intento de asesinato contra un agente del FBI en territorio salvadoreño. En 2020, lograron un hito histórico al clasificar a la MS-13 como organización terrorista ante la justicia federal estadounidense.
Pero lo más incómodo para Bukele fue que **Vulcan recopiló pruebas que podrían resultar en acusaciones penales contra altos funcionarios de su gobierno**. Agentes de la operación encontraron evidencia de que el gobierno salvadoreño intentó encubrir los pactos al **bloquear las extradiciones de líderes de la pandilla** que enfrentaban cargos en Estados Unidos, incluyendo homicidios de ciudadanos estadounidenses y conspiración para asesinar a un agente federal.
El canje: seguridad por silencio
El reportaje de Univision destaca el momento en que todo cambió: cuando Bukele y Trump sellaron una alianza que trasciende la política migratoria. Estados Unidos comenzó a pagar millones de dólares a El Salvador para que aceptara deportados, pero con un ingrediente adicional que el propio Bukele solicitó: **la devolución de los líderes de la MS-13 que estaban en custodia estadounidense**.
La lógica es perversa pero clara. Según fuentes citadas en el reportaje y documentada por investigaciones de The New York Times y ProPublica, Bukele quiere a estos líderes de vuelta en El Salvador no para juzgarlos, sino para **silenciarlos**. Lejos de la jurisdicción estadounidense, donde podrían testificar sobre los pactos con el gobierno, los líderes pandilleros quedan a merced de un régimen que ha demostrado no escrúpulos en manejar prisioneros como moneda de cambio.
Los abogados defensores de uno de estos líderes, Elmer Canales alias "Crook", acusaron directamente al gobierno de Trump de conspirar para "ayudar a Bukele a suprimir la verdad sobre una negociación secreta con líderes de la MS-13". La Fiscalía de EE.UU., en un giro alarmante, comenzó a pedir que otros líderes de la pandilla sean enviados a El Salvador por razones "geopolíticas" —un eufemismo que el reportaje desenmascara como lo que es: un acuerdo para enterrar la investigación.
El desmantelamiento de Vulcan
El documental de Univision documenta cómo, tras el acuerdo entre Trump y Bukele, el trabajo de Vulcan ha sido sistemáticamente desechado. Casos que llevaron años de construcción comenzaron a desestimarse. Agentes que dedicaron su carrera a perseguir a la MS-13 vieron cómo su propio gobierno socavaba sus esfuerzos.
La ironía es cruel: Trump, quien en 2019 fundó Vulcan prometiendo "erradicar" a la MS-13, ahora desmantela la única investigación que documentó vínculos entre esa misma pandilla y un gobierno aliado. La prioridad ya no es la justicia ni la verdad, sino la conveniencia política de una alianza que beneficia a ambos presidentes.
La doble cara del espejo
El reportaje no se detiene en los pactos con pandillas. También examina los **vínculos de Bukele con el chavismo**, una historia que el presidente prefiere enterrar bajo su imagen de líder anti-comunista. Univision reconstruye su juventud, sus años de formación, y los contactos que estableció con el gobierno de Hugo Chávez —conexiones que hoy niega con la misma vehemencia con la que niega los pactos con pandilleros.
La conclusión es ineludible: Bukele ha construido su poder sobre una montaña de contradicciones que solo se sostiene porque sus aliados internacionales —ahora incluido el gobierno de Estados Unidos— prefieren mirar hacia otro lado.
El precio de la impunidad
"Las Dos Caras de Bukele" termina donde debe: mostrando el costo humano de esta historia. Mientras Bukele y Trump se felicitan mutuamente, **cientos de madres salvadoreñas siguen buscando a familiares desaparecidos** bajo el régimen de excepción. Los líderes pandilleros que podrían hablar de los pactos están siendo devueltos a un país donde su silencio está garantizado. Y una investigación que costó millones y años de trabajo se desvanece para proteger a un aliado incómodo pero útil.
El reportaje de Univision no solo documenta la corrupción de un gobierno centroamericano: expone la complicidad de una superpotencia dispuesta a sacrificar la justicia en el altar de la conveniencia política. La Operación Vulcan no murió por fracaso: fue asesinada por conveniencia.
Relación ALBA Petróleos y Bukele
La relación entre Nayib Bukele y Alba Petróleos de El Salvador (consorcio financiado con fondos de la estatal petrolera venezolana PDVSA) se debe a investigaciones periodísticas y financieras que documentaron transferencias de dinero y negocios compartidos entre 2012 y 2014, cuando Bukele iniciaba su carrera política en las filas del FMLN.
Investigaciones periodísticas (encabezadas por Revista Factum en 2019) revelaron que en 2013, mientras Bukele era alcalde de Nuevo Cuscatlán bajo la bandera del FMLN, recibió alrededor de 1.9 millones de dólares a través de préstamos (mutuos) y cheques emitidos por Inversiones Valiosas (Inverval). Inverval era una empresa inmobiliaria constituida en El Salvador que operaba casi en su totalidad con capital inyectado por Alba Petróleos.
Además de los fondos recibidos a título personal, empresas vinculadas a la familia Bukele y a sus colaboradores cercanos recibieron financiación del entramado de Alba Petróleos: Obermet: Empresa publicitaria de la familia Bukele que recibió cheques de Inverval y Starlight / TVX: El canal de televisión TVX (operado por la sociedad Starlight) fue financiado y capitalizado por Inverval. TVX funcionó como la plataforma mediática utilizada por Bukele y su equipo para impulsar su proyección política.
