4/6/2026 - Habitantes de diversas comunidades rurales de Zacatecoluca, acompañados por delegados de organizaciones de gestión ambiental, se concentraron este jueves para protestar de manera pacífica y denunciar el avanzado estado de degradación y contaminación hídrica que sufre el río El Espino, una de las principales fuentes de agua de la zona baja del departamento de La Paz.
Con pancartas y consignas, los manifestantes señalaron que la salud de cientos de familias está en grave peligro debido a las constantes descargas de aguas negras y residuos fecales sin el debido tratamiento. El foco de la denuncia apunta a las fallas estructurales y desbordamientos en los sistemas de tratamiento de aguas residuales de infraestructuras estatales y municipales cercanas, las cuales terminan drenando directamente hacia el cauce del río.
"Ya no podemos usar el agua ni para las tareas del hogar. El olor es insoportable en las horas de mayor calor y tememos por la salud de nuestros niños y ancianos", manifestó uno de los líderes comunitarios durante la concentración.
Un problema persistente sin solución definitiva
Los afectados recordaron que la contaminación de los ríos El Espino y Apanta no es un problema nuevo, sino una crisis arrastrada durante años. Pese a que en el pasado resoluciones de los Juzgados Ambientales ordenaron a las autoridades competentes —incluyendo a la Dirección General de Centros Penales y la municipalidad— ejecutar obras correctivas para evitar el rebalse de aguas sucias hacia el caudal, los habitantes aseguran que las medidas han sido insuficientes o nulas.
La falta de mantenimiento en las plantas de tratamiento de la zona y la aparente omisión de controles técnicos han agudizado el deterioro del ecosistema, afectando además la fauna local y la agricultura de subsistencia.
El movimiento ecologista y las directivas comunitarias presentes emitieron un pliego de peticiones dirigido al Gobierno central y local, exigiendo algunos puntos clave tales como una iInspección de campo inmediata: Solicitan que el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) y la Autoridad Salvadoreña del Agua (ASA) realicen una auditoría técnica urgente de los vertidos en el río.
Asimismo piden un monitoreo sanitario: Piden al Ministerio de Salud (MINSAL) evaluar el impacto epidemiológico en los cantones y caseríos colindantes para prevenir brotes de enfermedades gastrointestinales y dermatológicas.
Exigen la aplicación estricta de la Ley de Medio Ambiente a las instituciones responsables de los sistemas de alcantarillado defectuosos.
Al cierre de la jornada, los representantes comunitarios advirtieron que, de no instalarse una mesa de diálogo técnico y soluciones definitivas en el corto plazo, intensificarán las medidas de presión social en las principales vías de acceso del departamento para hacer escuchar sus demandas.
