Detrás del impactante acumulado de lluvias, que en pocos días consumió más de un 40% del promedio esperado para todo el mes, emerge una realidad subterránea e incómoda: el colapso crónico de la red de alcantarillado y la dudosa calidad del mantenimiento de las calles.
En el Área Metropolitana de San Salvador (AMSS), arterias críticas como la 49 Avenida Norte, tramos de la Zona Rosa y la calle Modelo se transformaron de nuevo en ríos caudalosos artificiales.
Vídeos de vehículos atrapados y correntadas arrastrando infraestructura urbana inundaron las redes sociales tanto como el agua las calzadas.
El problema no es únicamente que el agua suba, sino lo que queda cuando baja. En zonas vulnerables como las partes bajas de Usulután (Puerto Parada) o el cordón costero, el asfalto parece disolverse con la humedad.
Lo que antes de las tormentas era una pequeña fisura, hoy es un cráter capaz de destruir la suspensión de cualquier vehículo o provocar accidentes fatales al intentar esquivarlos.
"Aquí no es que el asfalto sea viejo, es que reparan sobre lo dañado sin limpiar los drenajes. Viene la tormenta, el agua no halla para dónde agarrar, levanta la capa de rodaje y nos deja peor que antes", lamenta Jorge Henríquez, conductor de transporte colectivo en San Salvador.
El drama de las calles en El Salvador no se soluciona únicamente desplegando cuadrillas de mitigación cuando el agua ya está al cuello o emitiendo alertas de evacuación. La vulnerabilidad urbana exige una auditoría severa a la calidad de los materiales asfálticos utilizados y un plan de reingeniería hidráulica nacional de gran escala.
Mientras las autoridades continúen priorizando la estética sobre la resiliencia subterránea, los salvadoreños seguirán pagando de sus bolsillos la factura de una infraestructura que, con cada temporal, demuestra estar construida sobre bases de barro.
Para profundizar en el impacto que estos temporales han tenido en la movilidad y los incidentes registrados en el territorio, te sugiero ver esta cobertura sobre la alerta de tormenta tropical, la cual detalla los preparativos de las instituciones y las obstrucciones iniciales reportadas en el sistema de tuberías de nuestro país. Abonado a todo ello, la falta de mantenimiento que se debe realizar a los sitemas de drenajes, es urgente antes que caigan las poderas tormentas.
