24/6/2026 - El bolsillo de los ciudadanos se ha convertido en el principal foco de preocupación en El Salvador. De acuerdo con el más reciente estudio de opinión pública presentado por el Instituto Universitario de Opinión Pública (Iudop) de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), la economía ha desplazado por completo a la seguridad como el problema más grave que enfrenta la población en su vida cotidiana.
Mientras que las políticas de seguridad pública siguen cosechando evaluaciones positivas, el terreno económico muestra una marcada fragilidad. Siete de cada diez salvadoreños (70.7%) señalan de forma directa que el principal problema del país está amarrado a factores económicos, entre los que destacan el alto costo de la vida, el desempleo y los bajos salarios.
El contraste: Seguridad vs. Bolsillo
El informe de la UCA revela una marcada dualidad en la percepción de la realidad nacional. Por un lado, el combate a las pandillas y el clima de tranquilidad en las calles es calificado por el 64.3% de los encuestados como el principal logro de la gestión gubernamental. Sin embargo, esta tranquilidad no se traduce de forma automática en bienestar financiero dentro de los hogares.
Al desglosar las respuestas de la ciudadanía sobre los factores de mayor asfixia en el día a día, los datos reflejan.
Para el caso, Un 63.8% de los entrevistados asegura que el costo de la vida aumentó durante el último período, golpeando de manera directa el presupuesto familiar. Además, La inflación ha tocado la mesa de los salvadoreños. El 68.1% percibió incrementos directos en los precios de la canasta básica (frijoles, maíz, huevos y leche). De este grupo, un alarmante 58.2% confesó que ha tenido que dejar de consumir por completo algunos alimentos debido a los altos costos.
Para ponerle la fresa en el amargo pastel, Cerca del 38.7% de la población percibe que el desempleo ha aumentado, mientras que un porcentaje similar considera que se mantiene estancado.
La encuesta también profundizó en la capacidad adquisitiva. Aunque los ingresos del 60.6% de las familias alcanzan "justo" para cubrir los gastos del hogar sin margen de ahorro, un 32.5% declara abiertamente que el dinero es insuficiente para terminar el mes.
Respecto al salario mínimo actual, fijado en $408.80 para el sector comercio y servicios, la ciudadanía se muestra contundente: un alto porcentaje lo evalúa como "insuficiente" frente a los precios actuales de los productos básicos. Según el promedio de las respuestas recolectadas por el Iudop, los salvadoreños estiman que el salario mínimo ideal para equilibrar la economía familiar debería situarse en aproximadamente $548.00, una brecha de casi $140 respecto a la realidad legal.
A pesar de los reclamos en el ámbito financiero, la figura presidencial mantiene un fuerte respaldo, obteniendo una calificación promedio de 8.24 en este sondeo. Los analistas de la UCA señalaron durante la presentación de los datos que la ciudadanía separa la aprobación política del mandatario de las duras realidades materiales que vive en su entorno inmediato.
La encuesta concluye que, con el problema de las pandillas controlado en la percepción de la gran mayoría, el verdadero examen y la demanda urgente de los salvadoreños hacia el Ejecutivo se ha trasladado por completo al control de precios, la generación de oportunidades laborales y el alivio de la economía doméstica.
