12/6/2026 - La fascinación de la derecha global con la figura de Nayib Bukele ha encontrado una nueva y ruidosa caja de resonancia en España. La abogada, exdiputada y antigua figura de la extrema derecha española (Vox), Macarena Olona, ha intensificado una gira de conferencias destinada a ensalzar lo que ella denomina "el modelo que funciona". Bajo consignas como "sin seguridad no hay libertad", Olona busca importar al debate europeo una fórmula nacida en el contexto de la posguerra y las pandillas centroamericanas, un movimiento que los analistas tildan de tan efectista como profundamente descontextualizado.
El fenómeno no es nuevo, pero la vehemencia de Olona eleva el tono. Tras sus visitas a El Salvador y defensas públicas de infraestructuras como el Centro de Confinamiento de la Corrupción y el Terrorismo (CECOT), la española insiste en que las políticas del mandatario salvadoreño deben servir de "inspiración" frente al supuesto "abandono" que sufren las fuerzas del orden en Europa. Sin embargo, detrás de la épica del líder fuerte que "extirpa el cáncer de la delincuencia", la conferencia de Olona deja al descubierto las costuras de un discurso que prioriza el impacto mediático sobre el rigor democrático.
La falacia de la traducción literal
El principal punto crítico de la narrativa que Olona expone en sus ponencias es la homologación forzada de realidades incomparables. Intentar trasladar los métodos de un Estado de excepción permanente —con decenas de miles de detenciones sin orden judicial y denuncias sistemáticas de violaciones a los derechos humanos por parte de organismos internacionales— al marco de la Unión Europea es, metodológicamente, un despropósito. España y El Salvador no comparten ni el origen, ni la escala, ni la naturaleza de sus problemas de seguridad.
Al agitar el fantasma de que Europa es un "paraíso para el crimen", Olona no busca una solución técnica a problemas de seguridad locales; busca capitalizar el miedo. El "Modelo Bukele" se convierte así en un fetiche político, una marca de marketing político que sirve para justificar el desmontaje de garantías procesales bajo la promesa de una paz absoluta.
El silencio conveniente sobre el costo democrático
En el discurso de Olona, la efectividad de las cifras gubernamentales actúa como un manto que lo cubre todo. Lo que la conferenciante omite convenientemente es el precio de ese "milagro": la erosión de la separación de poderes, la opacidad fiscal y judicial, y la persecución a la prensa independiente que ha documentado el régimen salvadoreño.
Para una jurista de formación —Olona es abogada del Estado en excedencia—, la validación de un sistema que debilita el principio de presunción de inocencia resulta, cuando menos, paradójica. Al afirmar que "la ley y el orden también son derechos humanos", la ponente opera una peligrosa pirueta retórica: equipara la defensa de la ciudadanía con la carta blanca institucional para el punitivismo penal.
Marketing político disfrazado de doctrina
La conferencia de Macarena Olona no es un análisis geopolítico riguroso, sino una calculada plataforma de relanzamiento ideológico. Ante el desgaste de los discursos tradicionales de la derecha, Bukele ofrece una estética atractiva: juventud, tecnología, firmeza y resultados inmediatos en redes sociales. Al abrazar la "doctrina Bukele", Olona ofrece a su audiencia una salida de emergencia simplista a problemas sociales complejos. El peligro de estas conferencias no radica en que logren implementar cárceles masivas en suelo europeo —algo jurídicamente inviable bajo el Tribunal Europeo de Derechos Humanos—, sino en la sutil normalización de una idea peligrosa: que para vivir seguros, los ciudadanos primero deben renunciar a sus derechos.Para profundizar más en los matices y en el tono con el que la política española defiende esta postura, puedes ver la entrevista realizada por el analista Pedro Baños sobre las Experiencias de Macarena Olona en el CECOT, donde detalla de primera mano su defensa del modelo de seguridad de El Salvador y los argumentos que traslada a sus ponencias en Europa.

