5/8/2026 - En el reportaje "Las Dos Caras de Bukele", emitido por N+ Univision Investiga, el ex diputado Guillermo Gallegos —hasta hace poco segundo vicepresidente de la Asamblea Legislativa— hace una revelación escalofriante sobre los eventos del 9 de febrero de 2020 (9F): él personalmente asumió la responsabilidad de permitir el ingreso de militares al Palacio Legislativo, acción que culminó con la toma del Salón Azul por fuerzas armadas bajo órdenes del presidente Nayib Bukele.


"Ponce me dijo que era responsabilidad mía"

Según el documental, Gallegos reconstruye la secuencia de aquella mañana histórica. Como segundo vicepresidente de la Asamblea, no le correspondía recibir al presidente de la República, pero fue él quien el encargado de protocolo de Presidencia contactó para coordinar la llegada de Bukele "fuera de cualquier protocolo".

El momento crucial llegó cuando Gallegos comunicó la situación al entonces presidente de la Asamblea, Mario Ponce, del PCN. Según el testimonio de Gallegos en el reportaje, Ponce le trasladó la responsabilidad: "Ponce me dijo que era responsabilidad mía lo que sucediera", afirma el ex legislador en el documental, para luego añadir con una contundencia que ahora resuena como confesión: "Yo la asumo".


El enlace que abrió las puertas

El reportaje de Univision, producido en colaboración con El Faro, documenta cómo Gallegos actuó como puente entre la Presidencia y el Legislativo en una operación que terminó con el Ejército tomando el control del recinto parlamentario. Fue él quien, asumiendo funciones que no le correspondían, facilitó que Bukele ingresara al Salón Azul acompañado de militares armados y efectivos de la UMO (Unidad de Mantenimiento del Orden).

Las imágenes de aquel 9 de febrero dieron la vuelta al mundo: soldados con fusiles ocupando las instalaciones del Congreso, mientras Bukele —quien buscaba la aprobación de un préstamo de 109 millones de dólares para su Plan Control Territorial— se sentaba en la silla del presidente de la Asamblea junto al propio Gallegos.


Una confesión que compromete

La declaración de Gallegos en el documental adquiere una gravedad especial porque desmonta la narrativa oficial de que la militarización fue un acto espontáneo o una respuesta a la convocatoria del Consejo de Ministros. Si Gallegos asumió la responsabilidad del ingreso militar, implica que hubo una coordinación previa entre el Legislativo y el Ejecutivo para permitir una acción que la Sala de lo Constitucional de El Salvador posteriormente calificaría como inconstitucional.

El ex diputado, quien fue parte de la bancada de GANA —el partido que llevó a Bukele a la presidencia—, no solo admite su rol en la coordinación, sino que lo hace con una naturalidad que revela cómo se normalizaron aquellas violaciones a la separación de poderes.


El contexto del documental

Estas declaraciones de Gallegos aparecen en "Las Dos Caras de Bukele" como parte de una reconstrucción más amplia sobre cómo el presidente salvadoreño consolidó su poder. El reportaje muestra que el 9 de febrero de 2020 no fue un episodio aislado, sino un precedente de una forma de gobernar donde la fuerza militar y la intimidación reemplazan al diálogo democrático.

Para Gallegos, quien se desempeñó como diputado desde 2000 y fue presidente de la Asamblea entre 2016 y 2018, sus palabras en el documental lo ubican como cómplice necesario de una de las crisis institucionales más graves de la historia reciente de El Salvador.

La confesión llega años después de los hechos, cuando ya no puede haber consecuencias políticas inmediatas para quien la hace, pero sirve como documento histórico de cómo se gestó la ruptura del orden constitucional salvadoreño.