5/6/2026 - El Colegio Médico de El Salvador (COLMEDES), dio a conocer su contundente postura en lo referente a la reciente inauguración del nuevo Hospital Rosales, infraestructura que tardó varios años de lo programado en este gobierno, y del cual es necesario que se transparente ante la sociedad un sinúmero de situaciones.
En el comunicado reconocen que es una obra importante y una oportunidad para la atención especializada.
Sin embargo, advierten que la modernidad de un edificio no resolverá los problemas de salud si persisten el desabastecimiento de medicinas, la falta de personal y la deficiente planificación de la gestión sanitaria.
Preocupación por desabastecimiento: Señalan que la falta de medicamentos e insumos médicos sigue afectando a hospitales y unidades de salud.
Afirman que "la salud pública se mide por resultados, no únicamente por edificios", y que una estructura moderna pierde valor si el paciente no recibe su tratamiento.
Exigencia de transparencia: Demandan total transparencia y rendición de cuentas (la cual califican como una obligación del Estado) sobre los costos reales, procesos de contratación, compras y equipamiento tanto del nuevo Hospital Rosales como de las remodelaciones en la Red Nacional de Hospitales.
A su vez, rechazan a la contratación de personal extranjero: Rechazan que se priorice la contratación de médicos extranjeros sobre el talento nacional. Exigen que se dé prioridad a los profesionales salvadoreños y se fortalezca la formación especializada en el país.
El colectivo médico denuncia las jornadas laborales de doce horas: Señalan que la implementación de turnos de 12 horas en las unidades de salud y del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) vulnera los derechos laborales reconocidos por la OIT.
Advierten que prolongar turnos sin contratar más personal, sin condiciones de seguridad y sin compensación justa genera una sobrecarga que afecta la salud de los trabajadores y compromete la calidad de atención a los pacientes.
El Colegio Médico reafirma su compromiso con la defensa del derecho a la salud, la transparencia pública y la dignificación del personal sanitario, concluyendo que la población merece un sistema que no solo inaugure edificios, sino que garantice medicinas, personal suficiente y de calidad en beneficio exclusivo de la población salvadoreña.
